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Monthly Archives: octubre 2011

De “Psicoanálisis en tiempos de crisis”
Un breve fragmento clínico, una paciente, primera entrevista, me cuenta que en su empresa de abogados rige el “up or out” (arriba o fuera). Este es el mandato que soportan todos los empleados. Así ella, con 30 años, ha viajado por varios Bufetes de abogados, que comparten la misma consigna. En la clínica, da cuenta de rasgos paranoides presentes sobre todo en su lugar de trabajo.
“Arriba o fuera” nos recuerda el “schnell, schnell” (rápido, rápido) un grito que marcaba la cadencia de la operación del exterminio en los Campos de concentración.

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Hay que distinguir en primer lugar entre miedo y angustia, dos conceptos diferentes.
El miedo tendría un objeto amenazante externo, del cual hay que huir necesariamente para protegerse, véase un incendio.
La angustia, no tiene este objeto externo, la amenaza procede del interior de cada sujeto. En un primer momento, la angustia es un afecto inespecífico, que desvela una gran inquietud que el paciente padece sin poder explicar. En un segundo momento, podrá formarse un síntoma específico como la fobia. En la fobia la angustia deja de ser flotante y es acotada y ligada a un objeto externo determinado, un animal, avión, coche, que pueden ser evitados.
Primer sueño en análisis, una pesadilla: él conducía un coche. Cree que iba con su madre. Recuerda poco. Siente que pierde el control, no le va el freno de mano, los elevalunas no le responden… No podía frenar ni abrir las ventanas. Despierta sobresaltado con mucho agobio. Sus asociaciones giran en torno a una “comunión total” con su madre, dónde él se pierde, su proximidad le produce malestar.
Actualmente, despues de un tiempo de terapia, el sabe que las riendas de su deseo las tiene él para conducir su vida, aún cuando decida darse por vencido.
Si nuestro sujeto angustiado se encuentra con un psicoanalista, este le invitará a hablar, lo más libremente posible- regla de la asociación libre, para encontrar su verdad particular, el sentido de su síntoma. Veo pacientes derivados por psiquiatras, que han ido a los Servicios de Urgencia, por un ataque de angustia, o de pánico. En su mayoría vienen poli-medicados y sin embargo acuden, para entender algo más.
El síntoma nunca es ajeno a la historia del sujeto, a sus vínculos fundamentales y a sus fantasías inconscientes, hay que descifrarlo para poder reducirlo.

Sí, está claro que hay que reflexionar y actuar con premura. El empuje hacia una globalización homogeneizante no se detiene. El empuje hacia una cretinización galopante, tampoco. Se multiplica la producción de sujetos planos, sin criterio propio, robotizados y manejados por los mandatos del mercado.
He visto padres que les pagan a sus hijas una reduccion o un aumento mamario, regalo de Navidad, o de Reyes.
Narices, pechos, labios, y otros se cambian a gogo.Todo parece posible.
La construccion del cuerpo no sólo es simbólica e imaginaria, hoy es real. De eso habla tambien Almodóvar en su última pelicula. Dificilmente podrás convencer a un transexual que su identidad no se juega en la superficie de su cuerpo. Lo que si capta éste último es que el Amo no es ajeno a su alienacion y que debe pagarle su diferencia. Esta es una nueva forma de rentismo que se observa en diferentes situaciones: el sujeto demanda al Amo y le reclama que salde la diferencia, que pague la cuenta del malestar.
Observamos un empecinamiento puesto en la imagen. Cada uno supuestamente puede tener el cuerpo que quiera, pero la paradoja resultante finalmente es el ejercito de clonados, cortados sobre el mismo patrón, el individuo o el sujeto se disuelve en la masa.
El cuerpo, su imagen se convierten en el resto de la subjetividad. Lo que el individuo intenta esgrimir para diferenciarse cae a menudo y se pierde ante la presión externa unificadora.
El modelo ideal vigente se rige por la delgadez, la hiperactividad y la inmortalidad, o sea la omnipotencia. Esta referencia que funciona en lo social produce contagio en la masa, pero no sostiene la subjetividad por denegar la castración, es decir, las limitaciones de la condición humana.
El sujeto ya no encarna un ideal para la familia ni para la sociedad sino que es su síntoma, si se resiste y no se calla hace estorbo y se convierte en presencia agresiva, objeto de agresiones. Es decir, suscita violencia.

Hoy, parece que se impone el narcisismo y la afirmación del yo, de un yo sin faltas
ni perdidas, un TODO, intemporal. En esta afirmación y de su “autoestima” –eso se
escucha ad nauseam– se vuelcan hoy un sector de la Psiquiatría y del Conductismo. Es
la Cura del Narcisismo y del refuerzo yoico. Me falla la autoestima, dice el paciente,
y el terapeuta le replica: ¡Quiérete a ti mismo! Creo que es hora de salir al encuentro
de esos pseudo “tratamientos” que desconocen la esencia del sujeto con argumentos
válidos de nuestra teoría y clínica. En la clínica observamos que los ataques de ansiedad
o de pánico vienen a delatar el fracaso de este intento por implantar una prótesis de
completud infalible.

Aparentemente, asistimos al triunfo del YO y de una imagen vigorizada que encuentran su
fascinación en el espejo. Sin embargo, esta operación es mortífera y reduce el sujeto a
un objeto alienado al Otro y a sus mandatos, cada vez más frágil a pesar de su
desarrollo muscular. El narcisismo determina las formas de goce para un sujeto que se
defiende con su imagen ya que ésta es el soporte de su identidad.

Este sujeto, o lo que queda de él, es lo que llega, a veces, a nuestra consulta.
Hace poco recibo a un sujeto joven, muy enclenque, con “ataques de pánico”. Tras una
intervención de cirugía estética, operación que se suele hacer sin ningún escrúpulo,
empiezan sus ataques. A veces, el bisturí quita lo que sobra, o pone lo que falta sin
contemplar las consecuencias. Su cuerpo ha sido tocado y no responde como coraza
identitaria. En sus sueños se suceden actos de suma violencia: él liquida a sus agresores.
Se pasa el día en el Gimnasio.

Seguirá…

Psicoanálisis en tiempos de crisis, es una nueva página en Facebook, un intento de
decir algo en tiempos de crisis acerca de las turbulencias actuales y de sus efectos
sobre nosotros, en nuestra clínica y en nuestra sociedad. Espero y deseo recibir tus
aportaciones e intercambios, sin los cuales esto no tendrá mucho sentido.

Un síntoma actual, uno entre tantos, pero este especialmente doloroso, es la amenaza
de cierre que recae sobre Xoroi, librería que representa el psicoanálisis en esta ciudad. Una librería de psicoanálisis como ésta, la única, no puede cerrar sin implicarnos a
todos. Es una cuestión ética personal y colectiva, la que nos une al Libro y a la causa. Compartimos, entre varios, el reto de reconducir esta amenaza y darle a Xoroi y a
nosotros un nuevo y estable proyecto de existencia y continuidad, el que se merece.

Se multiplican los Gimnasios y cierran las librerías, curioso ¿verdad? Acaso avanzamos
hacia la consecución de un sujeto decapitado, que resuelve así sus dolores de cabeza.

http://www.facebook.com/psicoanalisisentiemposdecrisis