Skip navigation

Película de Cronenberg, guión Hampton.
Siempre me ha maravillado la capacidad de aquél que sitúa las cosas en su lugar. Cronenberg demuestra con maestría que el psicoanálisis sigue siendo peligroso, tanto como el inconsciente! Su peligro fundamental consiste en rasgar la ilusión de completud y destripar el fantasma de un hombre feliz.
Es así como nuestro protagonista Carl Jung, rico- guapo- rubio- religioso y brillante…. hace aguas y tropieza con sus pasiones y sus mentiras, o con su Verdad, para acabar extraviado.
Jung en primera fila tumbado en el diván de las pulsiones y Freud detrás ocupando el lugar que le corresponde, como Ur-Fater del psicoanálisis, nuestro Padre.
Esta es la primera tesis de la película: Freud, en tanto Padre de la horda en relación a sus discípulos, que cuestionan su autoridad y desean su muerte.
Esta es la primera tesis de Cronenberg, a mi entender.
La segunda, es el Freud judío versus Jung cristiano. El primero agujerea la completud imaginaria, desmantela la mentira y la expone a cielo abierto: Jung el gran teórico del inconsciente colectivo es victima del suyo propio. La teoría jungiana cae, por ser una racionalización totalitaria que encubre lo inconfesable del sujeto particular.
En 1908 Freud le escribe a K. Abraham: “Recuerde también que Jung, cristiano e hijo de pastor no ha encontrado el camino hacia mí sino venciendo grandes resistencias. Su adhesión tiene mayor valor. Casi iba a decir que su entrada en la escena del psicoanálisis ha alejado el peligro de ver cómo esta ciencia se convierte en una cuestión nacional judía”. El Psicoanálisis, podemos decir, no es una “ciencia judía”, por supuesto, por el mismo deseo explícito de Freud: construir una teoría universal del sujeto psíquico que fuese aceptada por todos.
Por otra parte, sabemos que solo un judío y ateo como Freud podía ser el inventor del Psicoanálisis. Freud puede inventar el psicoanálisis por estar doblemente exiliado. En la medida en que es judío, es exiliado de la cultura dominante de su época por el antisemitismo reinante; pero también por ser ateo se ve exiliado de la ortodoxia religiosa.
Esta ha sido la historia. En vez de esperar indefinidamente la apertura de “la mayoría compacta” (expresión de Freud), él abre una brecha-herida con su teoría que va a trastocar el interior y el exterior de un mito fundamental y mayoritario de Unidad. El judío excluido le recuerda a la humanidad su propia exclusión. La división inapelable del sujeto parlêtre. En este sentido, el judío se equipara con el psicoanalista. Es desde este lugar descentrado o exterior, que el psicoanálisis se convierte en la tercera herida de la humanidad. La que interpela el narcisismo y rasga la cerrazón de una cultura que no quiere saber nada, puesto que está sumida en un sueño dogmático de completud.
Gracias a Cronenberg y a su soberbia película por difundir lo que no se quiere saber y que sin embargo determina nuestro destino.

http://www.facebook.com/psicoanalisisentiemposdecrisis

Anuncios

2 Comments

  1. Muy buen artículo Daniela. Gracias y Feliz 2012.

  2. Gracias Daniela, creo que aportas elementos muy interesantes para repensar la película. Me gusta la relación entre lo judio y el psicoanálisis que a fin de cuentas es muy real.


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: