Skip navigation

Es curioso, pero cuando uno quiere entender, entiende. El psicoanálisis es contra natura solamente para aquellos que no quieren saber nada; nada de sí mismos, en primer lugar. Qué difícil vivir a espaldas de uno mismo. A partir de Freud, mas difícil todavía. Freud produce este efecto inequívoco en la cultura: un sujeto del inconsciente, que tendrá que despertar a una realidad nueva que lo habita. El sueño, en este sentido, cobra valor, adquiere un estatuto de verdad, la verdad intima del soñante, la de su propio deseo.

¿Hace falta preguntarse si hoy, mas de 100 años después, podemos seguir soñando?

Un recuento rápido de esos años revela que algunos de nuestros sueños más preciados han desembocado en una pesadilla. No voy a entrar en detalles. La característica de los cambios de nuestra era informática es la aceleracion y el totalitarismo, Manuel Castells dixit. Hoy podemos decir que la historia no se ha acabado, como decia Fukuyama, sino que se ha acelerado vertiginosamente. Viajamos o volamos en las autopistas de la comunicación y eso tiene un efecto innegable sobre el sujeto y otro sobre el inconsciente, que tiene otro ritmo y obedece a otra temporalidad. Si hoy soñamos menos es porque podemos soñar en la red -el DREAMNET existe- donde todo lo que usted desea puede ser realizado. La cultura informática, cultur@, reduce el sueño y el deseo a la necesidad –sobre todo a la necesidad del consumo- pero en esta operación se pierde la esencia misma del deseo y de la libertad de volar.

Un adolescente me trae un sueño: “un ratón me comía la cabeza”, me dice. Hace poco que viene, cuenta que casi nunca sueña, pero aparece el ratón asociado, por supuesto, con su ordenador y… con nada más. De padres separados y ambos hiper-ocupados, desde pequeño pasa su vida delante de un único interlocutor: la videoconsola, que se convierte en su compañía familiar. Internet vendrá a sustituir o suplir los juegos; este es el nuevo acompañante del hombre contemporáneo. La pantalla es su familia. Con razón mi adolescente, sumido desde pequeño en cierta soledad, puede soñar y despertar para seguir soñando… que un ratón le come la cabeza.

Anuncios

One Comment

  1. Brava! Gracias Daniela.


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: