Salte la navegación

 

 

La verdad nunca es toda, ni es de ninguno, se va construyendo  y desconstruyendo a lo largo de la historia, a través de los mitos que se  transmiten de una civilización a otra, para dar cuenta de la condición humana y de sus avatares.

Posiblemente, Guilgamesh  y sus relatos épicos fue uno de los primeros  escritos encontrados….yacen todavía secretos ocultos  en nuestra tierra que no los suelta.

 

Broggi, director de la obra,   ha sabido captar lo intemporal, siempre vigente, de nuestro mito fundacional. La lucha con la bestia que nos habita y con la otra,  y la lucha con la muerte.

El hombre – y eso sí que es cuestión de género –  el más poderoso,  nace inmortal,  a imagen y semejanza de los Dioses.

Guilgamesh, no ha podido ser menos que este Ideal sublime de  prepotencia que alcanza el poder divino. Los Dioses son inmortales por el mismo deseo del hombre, pero la condición humana apunta a la caducidad inexorable, a la muerte.

Guilgamesh hace este viaje, el recorrido de la obra: del todo a la nada, y recibe esta dolorosa lección con la muerte de su amigo, Enkidu,  fortaleza encarnada que puede vencer la bestia para devenir hombre. Toda una vida de luchas, guerras, derrotas y  algún triunfo. Para finalmente, lograr una aceptación de la condición humana, siempre en falta, para los mas grandes también. ¡Todos mortales!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: