Salte la navegación

Monthly Archives: septiembre 2018

Promesa al alba,  es el nombre de una película franco-belga del 2017 de género drama y biográfica, escrita y dirigida por Éric Barbier. Es la adaptación de la novela autobiográfica de Romain Gary.

El sentimiento inequívoco al abandonar la Sala era de horror! Una madre que devora a su hijo. El Tótem mas grande de todos los tiempos es la madre. Una madre, en esta caso, devoradora y delirante en sus mandatos y exigencias de ideales imposibles.  El niño Romain está atrapado en el delirio materno que comparte, el tendrá que ser lo que ella impone, un gran, gran, héroe, escritor, etc. Ella sacrifica su vida por el y a la vez construye una deuda impagable.

Ella le da la vida, sin darle el permiso para vivirla. La madre que le da el Todo y exige lo mismo, o sea lo imposible. No hay nada ni nadie que pueda metaforizar este goce desenfrenado. Cualquier intento de librarse de esta devoración –madre crocodilo- es fallida. La separación es imposible. Hasta que la muerte nos separe,  y mas allá también. Romain Gary se suicida para poner fin a su vida atormentada. El es el reflejo de la mirada materna, no hay otra opción para su deseo propio, luego, se dedica a cumplir con los deseos de ella, o con el goce materno.  El oráculo materno es realizado por el hijo que cumple el destino para el cual ha sido programado. El deviene Grande, héroe de la guerra, Legion d’Honneur,  y grande de la literatura francesa, dos veces premio Goncourt!

No falta nada en este amor totalitario, salvo la falta. Ella es Tótem en cuanto es toda Madre, ningún deseo por fuera de su hijo. Una madre suficientemente buena es aquella que sabe ser también mujer, dirá Lacan, la que sabe dar también su ausencia, o lo que no tiene.

El apellido materno que lleva el hijo (Gary es un seudónimo) es Kacew, que en hebreo significa carnicero. Este es el Nombre de la Madre y el destino de su hijo, su carnaza.