Salte la navegación

El pronóstico de la Organización Mundial de la Salud nos advierte: “Se espera que los trastornos depresivos, en la actualidad responsables de la cuarta causa de muerte y discapacidad a escala mundial, ocupen el segundo lugar, después de las cardiopatias,  en el 2020”.

Recuerdo que eso empezó hace unos treinta años, aproximadamente, algo más. Estaba trabajando en un servicio público,  y empezaba a percatarme de que se multiplicaban los diagnósticos de “depresión”, que de este modo se convertía en un cajón de sastre. Esto implicaba que estábamos obligados a estar muy alertas con respecto al diagnóstico, para poder discriminar el sufrimiento particular de cada uno.

La  paradoja que delata este ejército de deprimidos,  como patología principal de nuestro tiempo,  viene a decir lo mismo, hay un malestar creciente de muchos sujetos que sufren  una especie de duelo interminable,   abandonados a su suerte,  o  a sus fármacos,   y a su silencio en soledad. Hay sujetos que no acaban de estabilizarse en una relación al otro con su diferencia y sus marcas,  para poder  tratar su síntoma y situarlo en su historia particular.

¿Cómo entender y tratar este flagelo de nuestro tiempo marcado por una tristeza  tan especial y paradójica. ¿A quién encomendarse?

El psicoanálisis no es una terapia como las demás. Es una terapia por la palabra, sí,  cura! Y se preocupa por el dolor del síntoma, pero a la vez apuesta mas allá de eso, apuesta por una transformación subjetiva. Las personas que llegan a la consulta con su dolor  a cuestas, en su mayoría mejoran en un tiempo breve, prosiguen su tratamiento para ir más allá del alivio sintomático y alcanzar un cambio duradero.

No podemos hablar en plural de “curas”, son una por una, cada una tiene su singularidad.

 El analista vela por la cura pero no la dirige, no le dice al paciente lo que tiene que ser o que hacer. Si el sujeto se constituye y esta alienado en el campo de los demás, en su terapia,  la persona se libera de las presiones del Otro, esta libre para escoger su camino, esta vez sí! No es una cura universal, para todos por igual. Es un proceso particular, a la medida de la historia personal de cada uno.

Una paciente que lleva tiempo en terapia, la define como un renacimiento, salir de las tumbas. Para algunos es así, librarse de la pulsión de muerte y de los estragos de vida. Otra persona se despedía hace poco diciendo que por primera vez había entendido algo: ha sacado a la luz lo que tenía como una masa de confusión.

El discurso dominante se vuelve  a veces contra el mismo sujeto,  lo releva de todas las responsabilidades de su propia vida. Pero lo condena al silencio.              El psicoanálisis no es una psicoterapia como las demás.Se distingue entre otras cosas, por la extensa formación del psicoanalista que consiste en su análisis personal,  su formación teórica y en la supervisión de sus casos. Todo ello supone un proceso largo, serio y riguroso; única garantía de nuestra práctica.

Para algunas terapias el sujeto no existe. No hay historia, no hay memoria que sitúe al sujeto en sus vínculos y en sus coordenadas simbólicas. ¿Cuál es su inscripción? Ninguna. Se actúa sobre un sujeto anónimo, sobre su cuerpo, que deviene un saco que se llena, o se vacía. Reducir a los pacientes a una ecuación biológica y tratarlos como tales equivale a decapitarlos, literalmente.

Los psicoanalistas no pensamos en términos de “epidemia”, por el contrario, tratamos a cada sujeto, uno por uno, para darle un lugar propio y devolverle la palabra y un lugar más cómodo en su vida y en sus relaciones.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: